Muskeljudentum, el músculo como emancipador (Parte I)


Por

I

«In no other nation does gymnastics play such an important role as with us a jew. It is supposed to make our bodies and our character straight. It shall provide us with self-confidence»

Max Nordau, Jüdische Turn-Zeitung, Junio de 1900.

El 14 de mayo del 2014 en el flamante estadio de la Juventus de Turín, el Juventus Stadium, el Sevilla Club de Fútbol arrebata en la tanda de penaltis el trofeo de la Europa League al Benfica portugués. A la mañana siguiente medios de toda Europa se hacen eco de un maleficio instaurado por un húngaro que había dirigido el destino del club portugués a principios de los años 60 (durante aquellas temporadas el Benfica se había proclamado campeón de Europa en dos ocasiones). El artífice del éxito y, a la postre, también del maleficio era un tal Béla Guttmann.

Béla Guttmann vistiendo la camiseta del Hakoah Vienna, 1924.

Béla Guttmann vistiendo la camiseta del Hakoah Vienna, 1924.

Béla había nacido en Pest, Hungría, el 27 de enero de 1899, en el seno de una familia judía de orientación sionista. Siendo muy joven sus padres lo inscriben en la escuela de fútbol de uno de los clubes judíos de la ciudad, el Törekvés. Allí coincidirá con Férenc Hirzer y Arpad Weisz, ambos integrantes de la futura selección húngara que disputará los Juegos Olímpicos de 1924 en París.

El fin de la Primera Guerra Mundial coincide con el auge de la práctica del deporte en el continente europeo y Hungría no es una excepción. La comunidad judía húngara lo hará siguiendo los pasos marcados por uno de sus referentes, Max Nordau. El señor Nordau había acuñado en el transcurso del Segundo Congreso Sionista, celebrado en Basilea en 1898,  un nuevo concepto de emancipación al que llamó “Muskuljudentum”, el cual enfrentaba la figura del “nuevo judío”, fuerte y decidido, frente el “viejo judío”, intelectual y temeroso. Esta tendencia apostaba por la emancipación a través del músculo, fundando clubes deportivos y asociaciones gimnásticas que se contaban por decenas a lo largo de todo el país. Entre los clubes destacados encontramos al MTK Hungária FC y el Férencvaros, hoy referentes del fútbol magiar.

Törekvés Sport Club, 1919.

Törekvés Sport Club, 1919.

Tras disputar dos temporadas en el primer equipo del Törekves (1917-1919), Béla ficha por el MTK permaneciendo dos años durante los cuales ganará el título de campeón de Liga. Su primera temporada coincide con la toma de poder del almirante Miklós Horthy en el destino de Hungría. Horthy, militar nacionalista y aliado natural de la corriente conservadora, dará muestras evidentes de su profundo antisemitismo. Durante esta época, apoyado en su primer ministro Gyula Gömbös, desarrolla una intensa política antisemita, identificando a los judíos con el movimiento comunista. Béla al igual que muchos de sus compatriotas, excompañeros como Férenc Hirzer y Arpad Weisz entre ellos, optará por el exilio. Mientras Arpad y Férenc ingresan en las filas del destacado equipo hebreo de Checoslovaquia, el Maccabbi Brno, Béla se marchará a Viena para incorporarse al Hakoah Sport Club, un equipo integrado exclusivamente por jugadores de origen judío.

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Escudo del Sport Club Hakoah de Viena.

El Hakoah había sido fundado en 1909 en plena decadencia del Imperio Austro-húngaro. Sus instigadores habían sido prohombres de la comunidad judía con una visión transformadora del rol que como tales debían ejercer en la sociedad de acogida. Ignaz Körner, Fritz Löhner-Beda y Robert Stricker se llenaron de razones para fundarlo. En primer lugar, y como base ideológica del proyecto, se presentaban como fervorosos seguidores del argumentario de Max Nordau. En segundo lugar, y siguiendo el modelo diseñado por el nacionalismo germánico, supieron ver el papel cohesionador de las asociaciones deportivas, fundamental para propagar las ideas del sionismo de las que eran fervorosos partidarios. Y en tercer lugar, y no menos importante, la exclusividad de los primeros clubes deportivos de la ciudad que negaban la entrada a todo aquel que no pudiese demostrar su procedencia “aria”,

Fritz Löhner-Beda (1883-1942, Auschwitz)

Fritz Löhner-Beda (1883-1942, Auschwitz)

El Hakoah Viena fue por lo tanto, y entre otras cosas, una expresión de la creciente confianza en sí mismos de los judíos que defendían la idea de renovar el espíritu por medio de la fuerza muscular. De una comunidad formada por 180.000 individuos una gran mayoría de ellos serán miembros entusiastas de entidades deportivas en las que se practicará boxeo, esgrima, waterpolo, fútbol, lucha, natación, etc. Estas entidades convivirán con asociaciones deportivas integradas exclusivamente por ciudadanos “arios”, las cuales prohibirán la entrada a todo aquél que no fuese reconocido como tal. Por su parte las entidades judías hallarán en los terrenos de juego el espacio idóneo para dirimir asperezas con aquellos que profesaban el antisemitismo. En sus enfrentamientos serán frecuentes los cánticos antisemitas así como las trifulcas dentro y fuera del estadio. La batalla del músculo precederá a la persecución sistemática de años venideros. Sin embargo la difusión de la “Muskeljudentum” dará como recompensa 18 medallas olímpicas de ascendencia judía entre 1896 y 1936 que acabarán engrosando el palmarés austriaco.

Muy pronto el Hakoah Sport Club se convierte en el epicentro de la vida social judeovienesa. Su sede, ubicada en el número 11 de la calle Wiensingerstrasse, se convierte en un hervidero de exaltación atlética. Años más tarde, tras la anexión alemana, el local acabará siendo destruido por las huestes nazis. A día de hoy, gracias a The Vienna Project, su recuerdo aún perdura en el lugar donde fue erigido.

Instalación de The Vienna Project en la sede original del Hakoah en el número 11 de la Wiensingerstrasse de Viena.

Instalación de The Vienna Project en la sede original del Hakoah en el número 11 de la Wiensingerstrasse de Viena.

Su estadio de fútbol ubicado el Prater Park tenía una capacidad para 28.500 personas, 3.500 sentadas y el resto de pie. Era extraño el día de partido que no se llenase. En el año 2000 la comunidad judía compró de nuevo los terrenos del antiguo estadio con la intención de construir un nuevo centro comunitario. En marzo del 2008 finalmente acabó siendo inaugurado.

El Hakoah Sport Club posando en su estadio ubicado en el Prater vienés.

El Hakoah Sport Club posando en su estadio ubicado en el Prater vienés.

En 1922 con el fichaje de Béla Guttmann el Hakoah, tras una excelente campaña, se proclama subcampeón de la liga austriaca quedando sólo por detrás del todopoderoso Rapid de Viena. Al año siguiente el equipo viaja a Londres para disputar un partido amistoso contra el West Ham United. El 2 de septiembre de 1923, ante el estupor de los asistentes del Boleyn Ground, estadio de los hammers -aficionados del West Ham-, el Hakoah se impone 1 a 5, convirtiéndose en el primer equipo del continente en vencer en suelo británico. Al día siguiente el diario “The Times” inmortalizaba la afrenta austriaca:

“ (…)los austriacos fueron superiores en todas las líneas con combinaciones en su juego espléndidas”

El 7 de septiembre un periodista apellidado Llena, corresponsal en Londres de la La Jornada Deportiva, periódico editado en Barcelona, publica una nota referente al partido:

Nota sobre el partido publicado el 7 de septiembre de 1923 en La Jornada Deportiva

Nota sobre el partido publicado el 7 de septiembre de 1923 en La Jornada Deportiva (I).

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Nota sobre el partido publicado el 7 de septiembre de 1923 en La Jornada Deportiva (II).

Nota sobre el partido publicado el 7 de septiembre de 1923 en La Jornada Deportiva Nota sobre el partido publicado el 7 de septiembre de 1923 en La Jornada Deportiva (III).

Nota sobre el partido publicado el 7 de septiembre de 1923 en La Jornada Deportiva (III).

Seis días más tarde, el 13 de septiembre, el boletín de la Jewish Telegrah Agency describe la inolvidable recepción de los héroes en la Westbahnhof, estación de tren de Viena:

Artículo aparecido en la Jewish Telegraphic Agency a 13 de septiembre de 1923.

Artículo aparecido en la Jewish Telegraphic Agency a 13 de septiembre de 1923.

Aquel partido en suelo británico supuso el punto de partida de la gloriosa andadura del Hakoah al mismo tiempo que servía de ejemplo para muchos jóvenes judíos que ansiaban una definitiva emancipación.

 

Continuará…

 

 

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