La gran obra de teatro que engañó al mundo


Por

1944. Maurice Rossel, miembro del Comité Internacional de la Cruz Roja visita el campo de concentración de Theresienstadt con el objetivo de elaborar un informe que revele a la comunidad internacional el trato que el Tercer Reich está dando a los judíos que allí se encuentran. Sorprendentemente, su informe presenta una ciudad-gueto en la que sus habitantes viven en condiciones satisfactorias y donde se desarrolla una vida cultural plena, tranquila y con todo tipo de libertades. Una gran obra de teatro orquestada por los Nazis fue lo que presenció Maurice Rossel y que lo condujo a elaborar tan limitado informe. Una gran obra de teatro situada en este escenario histórico es también la que se está representando en la pequeña Sala Atrium de Barcelona: Himmelweg.

1384344313

A través de un triángulo narrativo entre la exculpada delegada de la Cruz Roja, el ilustre oficial Nazi y el manipulado portavoz de la comunidad judía, la compañía se adentra con mucha delicadeza y rigor en este crudo episodio de nuestra historia cercana. Una cuidadísima puesta en escena casa a la perfección con el texto impetuoso de Juan Mayorga bajo la dirección de Raimon Molins. La combinación de medios audiovisuales, teatro y marionetas no es sólo justificada y en absoluto gratuita, sino que además genera una composición homogénea y bien ligada. Es reconocible el esfuerzo de la compañía por crear una obra de calidad, rigurosa y comprometida; esfuerzo que se ha visto reconocido con la reciente prórroga hasta el 29 de diciembre.

1384344069

La estructura narrativa del texto de Juan Mayorga es arriesgada y muy atractiva, profundizando a través de diferentes capas de realidad en la verdadera historia que se nos revela progresivamente y que intriga incluso al espectador que conoce ya “el final”. Sorprende sin embargo, el posicionamiento moral frente a la delegada de la Cruz Roja, que queda disculpada de toda responsabilidad dada la maestría teatral dirigida por el oficial alemán. Un par de suspiros que alegan “ojalá hubiera hecho más preguntas, ojalá hubiera abierto esa puerta” parecen suficientes para enternecer al público y situar a Maurice Rossel como una víctima más del Tercer Reich en vez de como el encubridor que descubre Claude Lanzmann en Un Vivant Qui Passe. Pero vayan al teatro y juzguen por si mismos. Himmelweg es una obra que debe ser vista.

Himmelweg
Hasta el 29 de diciembre de 2013
Sala Atrium
Entradas 19€. 12€ a través del Club Teatralnet

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *